Honda tiene nueve, que son pocos respecto a sus rivales, y tienen que pensar muy bien en que los utilizan aunque ya tienen una base. Piensa que el motor estará ya en buenas condiciones para el GP de Austria, que se celebrará el domingo 21 de junio.
Sabe que tienen que mejorar la potencia que es una de sus debilidades. Para ello tienen que trabajar en los elementos esenciales, como la combustión y los sistemas de recuperación de energía, cinética y térmica.
Están ya trabajando en una nueva cámara de combustión y un nuevo sistema de inyección que, según comenta, podían haber introducido ya en Barcelona. Pero Arai ha decidido retrasar su puesta en escena, con el fín de que, cuando se monten, no tengan ningún problema.
También comenta que deben repensar todos estos conceptos y trabajar sobre un nuevo turbo, una nueva distribución y aquellas piezas fundamentales que necesita un motor térmico.
La búsqueda y desarrollo de esto es lo que tienen trabajando a nuestra gente cada día y, entonces, cuando lo tengamos claro, será el momento de utilizar los “tokens” que tenemos, termina.